domingo, 29 de abril de 2018

Elephant gemeliers. Percheros infantiles

Cuando mi amiga Marta me dio la gran noticia, no me lo podía creer. Iba a aumentar la familia y esta vez venía la parejita. Si, dos de golpe iban a revolucionar su vida, más si cabe, junto con el pequeño Mario, del que estoy perdidamente enamorada desde hace dos años. Ella y yo tenemos un vinculo muy especial desde que nos conocimos hace ya cinco años así que me puse manos a la obra porque quería hacer algo muy chuli para mis dos nuevos amigos: Mis mellizos.
Quería que tuviesen algo especial y útil que pudiesen utilizar durante mucho tiempo. Así que conseguí una puerta de un armario bastante grande que estaba en muy buen estado, y empecé a darle forma...

Lo que tenía en mente no me iba a llevar mucho tiempo pero iba a ser muy especial.
Primero, un lijado a toda la puerta y un par de manos de imprimación y segundo, elegir un color bonito y suave para pintar la puerta.
Pero, además de eso, lo que necesitaba era algo original y bonito que representase a mis dos nuevos amigos.

Elegí un bonito y suave color azul y encontré esta tierna ilustración que me parecía perfecta para esta ocasión y que expresaba lo que quería. Con la  técnica de decoupage recorté bien la lamina y a continuación con un poco de arkil y agua la pegué con mucho cuidado para que no saliera ni una arruguita. Una vez pegado y seco, barnicé todo el dibujo incluyendo el fondo blanco también con arkil. ¡¡Quedaba perfecto!! ¡¡ Era Perfecto!!

Fijaos que maravilla:

Añadí unas florecillas en el marco de la puerta para darle un toque más alegre con la técnica del estarcido que ya había utilizado en alguna ocasión, ¿¿recordáis?? Una alegre mesilla y sus detalles infantiles:

Y coloqué un par de perchitas en cada lado para que colgasen sus ropitas tan pequeñas:


Ahora los tres tenían sus percheros. ¿Recordáis el perchero del pequeño Mario?:Un pequeño perchero infantil decorativo
Por último, añadí un pequeño detalle en el agujero donde iba el pomo de la puerta: eran tres pinzitas con forma de elefantes para colgar unas fotos de los enanos.


El perchero estaba listo para ocupar un sitio importante en vuestro nuevo hogar. Creo que es un detalle muy bonito y muy sencillo para estas ocasiones.
Y entonces ellos llegaron, Carla y Pablo, tan pequeños, tan bonitos y tan perfectos... y me enamore... de nuevo.
La vida a veces te da estas sorpresas tan bonitas y ahora hay que disfrutar.
¡Bienvenidos a este loco y maravilloso mundo!



domingo, 11 de marzo de 2018

Mesilla antigua con gran toque moderno. Completamente enamorada

Uno de mis tesoros más preciados y que aún conservaba era una mesilla antigua de mis abuelos que llevaba guardando desde hacía mucho tiempo por que necesitaba buscar el sitio adecuado para tenerla siempre conmigo. La idea ya la tenía en mi cabeza y había llegado el momento de empezar a darle forma.



Estaba muy viejita pero nada fuera de lo normal. A mi personalmente me gustaba mucho por la forma y su sencillez. Pero sobre todo, sus patas me fascinaban.

Lo primero que hice fue eliminar todo el barniz para dejarla bien limpia. Sabía que debajo del barniz me iba a encontrar alguna que otra sorpresa pero nada que no tuviera solución.
Me encontré varios puntos de carcoma que tendría en su momento y después de tratarlos con el producto adecuado procedí a tapar todos los agujeritos y cualquier imperfección con masilla blanca.

Esta vez, ya sabía perfectamente como iba a pintarla. 
Una vez terminé de decapar toda la mesilla empecé a imprimar menos la parte de arriba que tenía que arreglarla porque estaba bastante estropeada.  Finalmente la dejé encolada.
Lo que quería esta vez era combinar pintura y barniz. 
En primer lugar, para la mesilla, elegí una pintura a la tiza (chalk paint) color blanco antiguo que era super bonito. Era la primera vez que iba a utilizar este tipo de pintura y pronto veríamos los resultados.
Cuando secó bien, quería hacer algo muy especial en la puerta de la mesilla.

¿Recodáis el post de las transferencias en madera? Un pequeño perchero infantil decorativo.
Pues esa técnica quería volverla a utilizar de nuevo en esta mesilla.
Me habían regalado un par de ilustraciones super bonitas que me tenían completamente enamorada.
Hice unas copias en papel y se trataba de pegar el dibujo en la madera con el producto especial para transferir imágenes.
Una vez secó durante el tiempo necesario, tenía que retirar el papel muy despacio y con las yemas de los dedos empapados en agua hasta conseguir una perfecta transferencia en la madera. Esta vez me ayude de un difusor de agua para que fuese mas fácil retirarlo.
La parte de color negro de la imagen era super delicada porque no se transfería bien a la madera y tenía que eliminar el papel de una manera muy muy cuidadosa.

 


¿No os parece una maravilla? Delicada, dulce, bonita. A mi me tiene enamorada.
Por otro lado, aproveche para forrar toda la mesilla por dentro para modernizarla y darle un toque muy alegre. 
 


Para terminar la parte de arriba de la mesilla procedí a lijar muy bien. Era una madera muy chula que iba a quedar perfecta cuando le diese el acabado final.
Uno de los últimos proyectos que más me ha gustado fue este:
Enamorada de la mesilla velador. Marquetería. ¿lo recordáis? por eso, para esta parte de la mesilla decidí aplicar el mismo acabado que en ese proyecto y que me dejó completamente alucinada, encantada y enamorada: Goma laca.
Una vez apliqué las manos necesarias de Goma laca, que fueron unas cuantas, procedí a dar el acabado final al resto de la mesilla. Utilicé un barniz mate al agua para dejarla completamente protegida y el resultado fue espectacular.
Un bonito tirador con motivos japones y fijaos qué maravilla:



Ahora ya tiene su espacio en mi hogar. ¡¡Qué feliz soy!!

domingo, 14 de enero de 2018

Restaurando esa Coqueta Tocador tan antigua

El siguiente proyecto que cayó en mis manos era muy muy especial.
Cuando mis amigos me trajeron esta pieza, no podía estar mas ilusionada, alucinada y emocionada. 
Esa antigua coqueta tocador, que podría tener más de 70 años, era una de las piezas más bonitas que había pasado por mis manos. Calculo que sería de los años 50. Estaba muy viejecita pero teníamos que darle otra oportunidad. Era de la abuela de ella y la tenía un especial cariño así que, además de ser una auténtica joya, el carácter sentimental era lo más importante.

El espejo del tocador era una auténtica maravilla. La forma que tenía le daba ese toque elegante junto con los adornos del mismo. Era clásico pero original. A mi me fascinaba. 
El problema es que estaba muy deteriorado. 


La coqueta era una auténtica joya aunque estaba muy muy dañada. Los cajones inferiores casi no podían abrirse por que las maderas estaban muy deterioradas. Los tiradores tenían mucha suciedad. Apenas brillaban y se habían caído de los cajones.
Un tocador era un mueble que servía y sirve para arreglar el tocado de la cabeza, como su propio nombre indica, ya sea el peinado o la colocación de cualquier prenda que sirviese para cubrir la cabeza.
Habitualmente estaba formado por un espejo y una serie de cajones donde se guardaban los cosméticos, perfumes y adornos necesarios para tal fin. 
El mueble de mis amigos era espectacular. Tenía un gran espejo y unos cuántos cajones enormes y muy espaciosos.
Sabía que tenía mucho trabajo por delante pero no me asustaba en absoluto.
Tenía que eliminar todo ese color tan oscuro de toda la coqueta por que era tan tan horrible que hasta me cabreaba.
Desmonté los tiradores de los cajones y quité con cuidado el espejo para comenzar a decapar todo el mueble.




El barniz tinte que tenía había penetrado tanto en la madera que era muy costoso eliminarlo incluso con una lijadora eléctrica. Era un barniz muy muy antiguo que había resecado mucho la madera. Con mucha paciencia y unas buenas lijas de 120 y de 80 fui eliminando todo el barniz.
Para las patas utilicé un poco de decapante químico para facilitar la eliminación del barniz en los detalles de las mismas.


Fijáos como quedaban restos en los bordes de los detalles. Me gustaba así. De hecho quería que resaltase de esa manera por que le daría un toque super bonito y muy original una vez aplicase el acabado final.

Cuando conseguí decapar todo el mueble comencé a reparar los cajones que, al fin y al cabo era lo que me daría mas trabajo porque estaban bastante deteriorados.
De los dos cajones grandes, el que estaba en el centro, tenía dificultad para abrirse aunque conseguí clavar de nuevo todo el cajón y quedó perfecto. La madera estaba bastante bie pero el cajón estaba totalmente desenclavado.

El cajón de abajo no se podía ni abrir. La madera del cajón estaba en muy mal estado así que lo desmonté para cambiar todo el tablón y dejarlo como nuevo.

Utilice un tablón aglomerado de 94,5x39 y de 3mm de grosor que encajaba a la perfección en el cajón. Después de dejarlo bien clavado, era maravilloso poderlo abrir y cerrar con un solo dedo.
El problema del frontal de los cajones era que tenían muchas imperfecciones y agujeritos.
Quité muchos clavitos que no se muy bien qué función tenían. 
Apliqué masilla color sapelly en todas las imperfecciones de los cajones para disimular al máximo todos los daños. Había muchas imperfecciones y poco a poco y con mucha paciencia fui reparando todas. 
Algunos trocitos de la lamina que cubre el cajón estaban rotos y me ayudé con la masilla para ir dándole forma de nuevo.


Cuando secó la masilla volví a pasar una lija de agua para dejarlo preparado para comenzar a barnizar.
Al mismo tiempo decapé todo el espejo y reparé las posibles imperfecciones que pudiera tener.
Los detalles y la forma del espejo me tenía completamente enamorada y estaba impaciente por darle el color.
Poco a poco iba cogiendo forma y se iban viendo los resultados. Creo que lo peor y mas laborioso ya lo había terminado y ahora tocaba la parte divertida que era darle color.
Pero antes tenía de forrar todos los cajones para darle ese toque moderno que se merecía y que iba a quedar tan alucinante y perfecto. Recordad cómo hemos forramos en otros  proyectos: paciencia y mucha tranquilidad.
Y entonces llegó el momento de empezar a dar color. Esta vez me encargaron un color Teca muy bonito que iba a quedar ideal en su habitación. Elegí un barniz al agua para interiores color Teca Sapelly satinado que me flipaba.
Este barniz también me encantaba por que era ultra resistente e iba a dejarlo muy bien protegido, que era de lo que se trababa.
Fijaos que maravilla:
Me encantaba este barniz por que se notaban perfectamente las imperfecciones de la madera, los bordes de los adornos que había dejado a propósito y, en general, todo lo bonito que se podía apreciar.
Después de aplicar varias manos de barniz a todo el mueble, comencé a darle color al espejo:


Estaba quedando perfecto por que me encantaba cómo resaltaban los detalles del espejo con el barniz.
Era una auténtica maravilla ver el cambio que le estábamos dando y es que mi emoción aumentaba cada vez más porque estaba viendo el final.


¡¡Qué maravilla!! esos detalles me tenían enamorada...
Y una vez terminé de barnizar el espejo, dejé secar bien toda la coqueta y por último procedí a limpiar todos los tiradores que eran super chulos.

Tenían mucha suciedad y necesitaban una buena limpieza. Como en otras ocasiones utilice Blanco España para sacarles brillo. Esta técnica para limpiar metales me ha cambiado la vida! jajajaja






Antes de montar toda la coqueta apliqué un par de manos de barniz incoloro satinado para que el acabado fuese perfecto y quedase más protegido.
Y secó.
Y aquí el resultado:
Entonces mis amigos volvieron a recoger su tocador. 
Muchos nervios pero después mucha satisfacción. Ellos quedaron alucinados porque creo que había superado con creces sus expectativas.  Seguía teniendo su estilo clásico pero con el toque moderno que necesitaba.
Mi amiga estaba emocionada por el carácter sentimental del que os hablaba al principio, que, para mi, era lo mas importante. Y respiré tranquila.
Se la llevaron a su nuevo hogar con muchas ganas de ponerla en su nuevo rinconcito.
Muy contentos. Y yo, feliz.