martes, 8 de diciembre de 2015

Tapizando y modernizando las sillas de estilo clásico

Un día, mi tía Charo me envió un par de sillas que había recogido en Cáceres cerca de su casa. ¡Ella es fantástica! Si en cualquier momento encuentra algo que se puede arreglar, no duda en cogerlo y eso es genial! Esas sillas viajaron 300 kms hasta mi casa para que les diese otra oportunidad y otro cambio.
Cuando las vi,  los ojos se me abrieron como platos pero por el horror de sillas que estaban delante de mi! el tapizado me pareció horrible y muy muy anticuado. Era un tapizado con un tono naranja tanto en el asiento como en la parte central del respaldo. Vamos, para mi, un horror...
Así que en ese preciso momento decidí que solamente iba a tapizar el asiento. Quería ver madera, más madera!! Aunque no sabia lo que me iba a encontrar debajo del tapizado, ni como estaría la madera. Pero quite ese horrible tapizado que me tenia escandalizada.
¿Veis? el respaldo realmente era muy chulo y se tenia que ver completamente, si o si.

Fijaos como estaban los asientos: Las cinchas y la espuma estaban desgastadisimas y listas para ser renovadas. No se cuando se tapizarian estas sillas por ultima vez pero calculo que sobre los años 70??¿¿¿????¿¿?
Bueno, el caso es que eran un horror.... :(
Después de levantar todo el viejo tapizado, limpie y desinfecté bien la silla antes de empezar la aventura.
Los asientos se desatornillaban y eran independientes de las sillas con lo cual era fantástico por que podía tapizarlos tranquilamente y después pintar las sillas en función de la tela elegida, o al contrario!
Pero comencé con la madera de las sillas que ya sabía que me iba a llevar mucho tiempo y trabajo.
Lo mas difícil fue conseguir lijar bien todo el respaldo ya que el antiguo tapizado tapaba gran parte del mismo que era lo que estaba peor...
las tablillas de madera del respaldo estaban unidas y pegadas y hacían como un pequeño escalón así que había que lijar muy bien para que quedase al mismo nivel y perfecta para pintar. 
Con la lijadora eléctrica fue la única manera de conseguir igualar las tablillas y eliminar ese escalón que unía las  piezas de madera. De la misma manera, había que lijar la madera del respaldo que era durísima y la verdad es que, incluso con la lijadora, fue bastante complicado. De hecho, me desesperé muchisimo por que no conseguía dejar la madera bien pulida por más que lijaba.
Después procedí a tapar con masilla blanca todos los agujeritos que tenia la madera por las grapas del tapizado.. que eran muchos... y también alguna pequeña grieta e imperfección.

Una vez consegui lijar bien el respaldo y decapar el resto de la silla, aplique un par de manos de imprimación blanca y comencé a pintar la silla.
Esta vez elejí un tono blanco marfil que iba genial con la tela que ya tenia en mente. Mi idea era modernizarla con la tela pero sin perder el toque clásico que tenia la silla.

 
Lo que queria conseguir con este tono era terminarlas con un envejecido muy muy ligero con betún de judea. Así, las sillas no se verian tan planas solamente con la pintura. Creo que se no se aprecia muy bien en las fotos pero igual os podeis hacer una idea. Creo que al final apliqué tres manos de pintura y unos toque de betún de judea.
 Para tapizar los asientos utilizé cincha elastica de  3 y 4 cms, guata y una plancha de espuma de 6 cms y seguimos los mismos pasos que en anteriores trabajos, como: Tapizando y modernizando una sillas monumentalesDe unas sillas viejas a una sillas muy retro:

Esta vez eleji una tela marron con unos detalles muy chulos en tonos marfil que iban a quedar ideales con el color de la madera de las sillas. La tela me parecia moderna pero a la vez no perdia la esencia clásica de las sillas que al fin y al cabo, lo eran.
¿Qué os parece?

Cualquier pieza que nos parezca vieja, pasada de moda y deteriorada se merece un cambio radical como este proyecto del que estoy especialmente satisfecha. fijaos en el cambio tan grande que hemos conseguido dar sin complicar mucho el trabajo.
Ahora solamente falta buscar el sitio perfecto para disfrutarlas.
Ahora las veo tan bonitas y perfectas. ¿Qué os parece el cambio?


domingo, 8 de noviembre de 2015

Colash Vaquero porta herramientas

Siempre me han dicho que para trabajar en cualquier proyecto de restauración hay que hacerlo en un espacio cómodo y amplio y, sobre todo, que una de las cosas mas importantes para realizar un trabajo mucho más perfecto es el sentido de la organización.  
Hace un tiempo me di cuenta que cada vez iba aumentando mi numero de herramientas para restaurar en casa. Bueno, la herramientas más pequeñas... 
Siempre las tenia en cualquier sitio  y había veces que me estorbaban a la hora de trabajar. Por eso un día decidí que tenia que buscar un lugar donde tenerlas todas recogidas. 
Se me ocurrió que, dado el poco espacio que tenia, la única opción era buscar un sitio que no ocupara mucho y me permitiese tener todo ordenado. Y lo encontré: La pared...
Recordé que había trabajado en proyectos utilizando mis vaqueros rotos. Lo recordais??: Tapizando la descalzadora con tela vaquera 
Así que eso era lo que iba a hacer. Recopile todos los vaqueros que se me habían roto ultimamente y empecé a desmontarlos: bolsillos por un lado, cinturillas por otro, piernas... Y con la ayuda de mi hermana comenzamos a crear un panel gigante con todo lo que habíamos aprovechado hasta confeccionar una gran pieza de unos dos metros aproximadamente. Era chulo por que cada vaquero era de un tono distinto y podía jugar con los bolsillos a la hora de montar la pieza. Una vez teníamos el colash montado a nuestro gusto, empezamos a coser todas las piezas y este fue el resultado:
Yo creo que esta es una idea perfecta para tener todas las herramientas recogidas y tambien para tenerlas a mano. Es muy facil y sencillo y apenas lleva tiempo. 
Se pueden hacer piezas de distintos tamaños, con más o menos bolsillos, combinando otros colores de vaqueros o para guardar otras cosas.... No se, crear grandes piezas de tela y confeccionar cojines, tapizar sillas... aisssss.... es que me emociono... ;) ¡¡¡Hay mil alternativas distintas!!!

En definitiva, ésta  es una idea muy original que nos sirve para reutilizar y reciclar otros materiales y seguir creando cosas modernas, fáciles y económicas.
Simplemente he intentado seguir manteniendo el espíritu del reciclaje que tanto defiendo y, como no, crear un espacio dedicado a mi pasión que es la restauración.
¿Qué os parece?

domingo, 27 de septiembre de 2015

Una puerta transformada en espejo

Cada vez quedan menos cosas de mis abuelos en su casa del pueblo. Menos cosas para restaurar o para aprovechar y transformar, quiero decir. 
Su casa está llena de bellos recuerdos por todos los rincones y ahora que me han dejado, tengo la necesidad de conservar todo aquello que me pueda recordar a ellos, siempre.
Recordais: Decorando un antiguo lebrillo de barroRestaurando aquel macetero de maderaLos antiguos palanganeros de aquella épocaLa pequeña radio antiguaLimpieza de aquellas planchas de hierro antiguas.
Según me dijeron mis padres, el armario antiguo de aquella habitación ya estaba destrozado por la carcoma y era muy difícil, por no decir imposible,  tratar de restaurarlo así que lo habían desmontado para poder sacarlo facilmente y tirarlo.
Cuando me dijeron que se habían desecho de él por casi me da un infarto por que no sé si realmente se podría haber restaurado o no pero, a cambio, me trajeron una de las puertas del armario con un gran espejo y que realmente era muy muy chula.
Posiblemente el armario podía ser de los años 40-50 y lo habían barnizado en más de una ocasión. 

Lo que me pidieron, en este caso, fue transformar esa puerta en un gran espejo para ponerlo en un espacio ideal de la casa y, por supuesto, ya tenia su sitio reservado.


A simple vista la puerta estaba bien conservada aunque había que comenzar a decapar para poder ver lo que nos íbamos a encontrar debajo.
Se trataba de intentar transformar esa vieja puerta para darle una nueva utilidad. 
Tambien aprovecharon algunos adornos del armario que se podian utilizar para transformar un poco el espejo.
Después de decapar tanto la puerta como los adornos, los coloqué encolandolos y clavandolos con unas puntas de unos 2 cms para ir montando el espejo. Tambien tapé algunas grietas que tenia la madera con un poco de masilla. Todo de esta manera:



Es esta ocasión, al decapar toda la madera, apenas observe restos de carcoma por ningún sitio. Algún punto ni siquiera profunto y poco más. Fantastica noticia por que al principio me esperaba lo peor
Antes de comenzar a barnizar, di un lijado rápido a todo el espejo y despues teñí la masilla de la madera con un tinte oscurito para que no se notase una vez aplicado el barniz.


Esta vez elegí un barniz-tinte al agua color Sapeli ideal para el espacio donde iría el espejo. Apliqué una primera mano rebajada con un poco de diluyente que haría las veces de tapaporos y cuando secó,  después de una tres horas para el repintado, apliqué una capa más, bien delgada, para que quedase un acabado terso y suave y despues esperé a su secado.


Et voilà!!! Ahora ya estaba listo para decorar un espacio perfecto. 
Estaba protegido y nuevamente barnizado de una manera muy sencilla y rápida.
Hay veces que es imposible restaurar un mueble por que está realmente dañado pero siempre se puede aprovechar algo del mismo para dar una nueva utilidad. Eso lo tengo muy claro.
Hemos realizado un trabajo de reciclado y transformación muy bonito para decorar otro magnifico espacio de la casa. 
Si lo vieses, yayita..... <3


lunes, 27 de julio de 2015

Un gran sillón-descalzadora para la pequeña habitación

Esta pieza apareció delante de mis narices aquella mañana cuando iba a recoger el coche para irme a trabajar. Y es que una de las peores cosas que llevo en esta vida es madrugar. No puedo, os lo juro, es superior a mi, mi cabeza no reacciona y tengo tanto sueño que creo que llego al trabajo por inercia. Pero tengo que hacerlo... toodas las mañanas... :(
Y es que a veces, tengo que agradecer esos momentos si de repente aparecen cosas tan alucinantes como esta que os enseño aquí:


Era un hermoso sillón de madera maciza con un asiento enooorme de enea, pero totalmente destrozado, y con su respaldo de cuero negro. Era una buena pieza de cuero, un poco sucia pero muy bien cuidada.
Y es que lo vi al segundo; Quería y me faltaba una gran descalzadora para la pequeña habitación. Así que, lo cargué en el coche y llegue al trabajo con una sonrisa de oreja a oreja por que ya veía el resultado en mi cabeza...

Ahora me río por que recuerdo que cuando enseñé el sillón la primera vez a algunos amigos y antes de que lo viesen, les dije muy emocionada: "...es un hermoso sillón de madera maciza, con un asiento enoorme de enea y un respaldo de cuero, suuuper chulo...!!" al verlo, me miraban como diciendo: "hombre, bonito, bonito... como que no..."
Y cuando ese sillón entró por la puerta de mi casa, directamente fui a buscar el espacio donde iba a ir y... era perfecto...
Rápidamente me puse a trabajar en este proyecto por que no podía esperar...
Eliminé todo el asiento de enea para comenzar a limpiar bien la silla. La desinfecté bien y retiré la pieza de cuero con cuidado para tratarla, limpiarla y volver a colocarla posteriormente.
Y comencé a decapar toda la madera. El barniz de la silla, la verdad, es que no estaba muy dañado y salia muy bien con la cuchilla de carpintero. La madera en general estaba en perfectas condiciones y lo que más me gustaba era el tamaño del asiento del sillón. ¡¡Era alucinantemente grande!!


Sin olvidar un rápido lijado de toda la silla una vez decapada y bien limpia, le apliqué una buena mano de imprimación blanca para dejarla lista para pintar. Esta vez, elegí una pintura acrílica de color naranja mandarina que oscurecí un pelín para que quedase un tono más apagado y que iba a ir genial con la tela que iba a utilizar para el asiento y, en general, con la habitación.                                         
Volviendo al asiento, no me canso de decir que las sillas de enea son una autentica pasada. ¿Recordais? Sin olvidar un oficio artesanal: las sillas de enea . A mi me sigue alucinando este oficio y seguiré perfilando esta técnica y restaurando unas cuantas sillas de enea más pero en esta ocasión, el asiento de este sillón era tan grande que me enamoró. Aproximadamente medía unos 65x50cms y, además, pensandolo fríamente,  iba a necesitar muchos metros de enea para restaurarlo, por tanto decidí tapizarlo con una tela chula en lugar de volver a restaurar.

Para empezar a tapizar el asiento, grapé las tiras de cincha elástica de 6 cms y utilicé espuma de 8 cms de grosor con una densidad de 30 para que quedase un pelín durita. El proceso es el mismo que en otras sillas que ya hicimos y que también queradon super chulas,  De una viejas sillas a unas sillas muy retro. Cincha, espuma, guata y tela.

Elegí una tela muy moderna y con detalles muy psicodelicos donde se combinaban los tonos naranjas y marrones que tanto me gustan.
De esta manera, modernizaríamos la descalzadora de una manera sencilla.


Por último, solamente nos faltaba arreglar el respaldo. Estaba muy sucio pero la pieza estaba en perfectas condiciones y tenía que aprovecharla. 
Para limpiar el cuero utilicé espuma de jabón y poco a poco fui eliminando todo tipo de suciedad.
Una vez limpia, utilicé un tinte marrón oscuro para teñir el cuero, por ejemplo un tinte para teñir los zapatos. Apliqué un par de manos y volví a colocar el respaldo en la silla. 
El color del asiento ahora era un marrón chocolate super chulo!

Un poco de paciencia con las esquinas...

 
Definitivamente, este tipo de trabajos me motivan mucho por que al final el resultado es muy positivo, quizás por que el cambio es tan radical que eso es lo que más me gusta y me impresiona.
Al volver a enseñar el sillón a mi gente, ahora dicen: "Es muuy bonitoo!!"... Y les digo: "¿Veis lo que os decía?? :)"
Esta si que es la pieza que faltaba para la pequeña habitación.