sábado, 5 de marzo de 2016

Un cambio radical para la mesilla de noche

En este mundo de la restauración me he dado cuenta poco a poco que, a veces, no es necesario restaurar un mueble si puedes transformarlo a tu gusto y darle un toque totalmente personal. A veces, en cuanto ves un mueble que esta totalmente destrozado, sabes perfectamente lo que necesita para transformarlo en una pieza única y exclusiva.
Eso es lo que me ocurrió con la siguiente maravilla que cayó en mis manos. Reconozco que los típicos muebles años 60 o 70 son mis favoritos para transformar.
Fijaos que mesilla tan mona me trajeron para arreglar:

¿Creeis que podría ser de los años 60? Una de la ultimas mesillas de noche que había transformado era de los años 70, ¿La recodáis?Una mesilla de noche: ¡Terminamos mi habitación! pero ésta era muy distinta en cuanto a la forma, detalles como los tiradores o el estilo de las patas. Por eso yo creo que podría ser anterior a los años 70.


El caso es que cuando la vi la primera vez, ya me enamore, sobre todo de sus patas. ¡fijaos que maravilla! 
Eran unas patas tan curvas y con esos detalles tallados en la madera...

La mesilla no estaba mal, lo único que le faltaba era uno de los cajones y el otro estaba desencolado y desarmado pero sabia perfectamente como iba a solucionarlo.
La idea era cambiar de imagen por completo hasta dejarla practicamente irreconocible: Tratada, pintada y protegida era el objetivo que tenía y el resultado iba a ser espectacular.
Comencé decapando y lijando toda la mesilla y, al mismo tiempo, iba pensando cómo iba a pintarla. Al principio me apetecía un montón combinar barniz con pintura pero al final decidí lo que iba a hacer y me pareció muy muy original. Por cierto, todo lo contrario a lo que tenia inicialmente en mi cabeza.

Empecé a imprimar la mesilla y al mismo tiempo comencé a arreglar y encolar de nuevo el cajón.

Y comencé a pintar. 
Esta vez elegí una técnica muy chula. Se trataba de aplicar la pintura para después retirarla en parte y darle un toque moderno y original. La verdad es que me gustaba cómo iba quedando y las patas me parecían lo más! Resaltaban mucho los detalles tallados de la patas y quedaba super bonita. Esta vez apliqué esmalte acrilico negro por que lo podía combinar perfectamente y quedaría genial en cualquier espacio.

Para sustituir el cajón que faltaba, corte una balda de madera y procedí a forrarla con un papel pintado super chulo que encontré y que iba genial con el resto de la mesilla. Así haría las veces de una cajonera para guardar algún libro, por ejemplo.
También decidí forrar la parte frontal del cajón aprovechando que no había colocado aun los tiradores, que todavía tenia que limpiar.
Y forre el cajón por dentro con otro papel para dejarlo también muy curioso y bonito.
Por ultimo, volví a sacar el brillo tan bonito que tenían los tiradores. La verdad es que necesitaban una buena limpieza. Y, finalmente, una vez limpios,  los envejecí un pelín y los volví a colocar.
Todo quedó perfecto. Habíamos aprovechado toda la mesilla de nuevo y le habíamos dado un cambio radical y moderno.

¡¡Y este es el resultado!!
¿Ha habido cambio? ¿Qué os parece?







Y encontre el sitio ideal para decorar un pequeño espacio. 
Era perfecta para decorar un trocito de la casa de mi hermano.

Así podre verla cada vez que vaya a visitarlo.. :)
¿No es perfecta?


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